El sexo genital, físico es maravilloso. Descubrir esa zona erógena inaudita. Exprimir la boca del otro. Agitar los cuerpos hasta el orgasmo. Tocar, chupar, morder, arañar. Cuando prende la chispa entre dos amantes, el fuego, es decir, la acción invade el diálogo corporal hasta que éste alcanza el éxtasis y la extenuación. El sexo conscienteSigue leyendo «(NO) HACER EL AMOR»